Representantes de los diferentes sectores económicos hacen una radiografía de lo experimentado en el año
El 2025 cerró con un desempeño económico mixto: comercio y turismo mantuvieron fuerza, mientras manufactura, construcción y seguros enfrentaron desafíos por aranceles, altos costos y regulaciones.
Comercio 2025
José González, presidente de la Asociación de Comerciantes Detallistas de Puerto Rico (Acdet), evaluó el desempeño del sector comercial durante el 2025 como uno positivo y estable. Indicó que, en términos económicos, las ventas se mantuvieron ligeramente por encima del año anterior, con una temporada navideña particularmente fuerte que benefició a los comerciantes afiliados.
“El principal desafío estuvo relacionado con las tarifas impuestas por la administración de Donald Trump, las cuales complicaron la planificación de compras y obligaron a los comerciantes a buscar nuevos suplidores, países de importación y productos”, subrayó el empresario.
También señaló, que el alto costo de la energía eléctrica tuvo un impacto significativo en los gastos operacionales, lo que llevó a muchos comerciantes a actuar con mayor cautela en sus decisiones de crecimiento. A esto sumó la imposibilidad de eliminar el impuesto al inventario tras el veto de la gobernadora a la legislación aprobada por la Cámara y el Senado, lo que a su juicio contribuyó a que el 2025 fuera un año “flat”, sin grandes avances, pero tampoco con retrocesos severos para el comercio.
Por su parte, Ramón Barquín, presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), describió el 2025 como un año todavía influenciado por el efecto rezagado de los fondos federales asignados durante la pandemia, así como por la inversión en reconstrucción, recuperación y estímulos económicos no recurrentes.
Señaló que la actividad económica se sostuvo en gran medida gracias a estos recursos temporeros, junto al flujo turístico y otras iniciativas que no representan un crecimiento estructural permanente.
“El panorama general no es alentador, ya que persisten problemas fundamentales como la ausencia de un plan de desarrollo económico coherente, sencillo y ampliamente consensuado para Puerto Rico. Además de dislocaciones significativas en la cadena de abastecimiento, altos costos de hacer negocios, incertidumbre en torno a contratos gubernamentales de gran envergadura y la inestabilidad en el sistema eléctrico, factores que han erosionado la confianza de la empresa privada y contribuido a la emigración de empresarios y ciudadanos”, resaltó.
A esto sumó otros retos derivados de la guerra arancelaria, la limitada base de industrias nativas con capacidad de acumular capital, la falta de integración regional con el Caribe y una economía excesivamente concentrada en sectores como el turismo y la agricultura, cuya aportación al producto interno bruto sigue siendo limitada.
Autos
José Ordeix, presidente del Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA), describió el 2025 como un año de ajustes y corrección para la industria automotriz, influenciado principalmente por la incertidumbre económica y los cambios en los patrones de consumo.
“Esta incertidumbre ha estado estrechamente vinculada a la política arancelaria, que ha tenido un impacto directo en un mercado compuesto mayoritariamente por marcas importadas”, precisó Ordeix.
“A lo largo del año, el comportamiento del mercado ha sido mayormente negativo, con solo dos de los primeros once meses mostrando crecimiento. Estos repuntes respondieron a compras adelantadas por parte de consumidores que anticipaban el impacto de los aranceles. En términos generales, el consumidor se ha mostrado más precavido, reflejo de una economía que ha registrado dos trimestres consecutivos de contracción en el índice de actividad económica”, abundó.
Los aranceles comenzaron a mostrar ajustes hacia finales del año mediante negociaciones con algunos países, reduciéndose en ciertos casos a un 15%. Sin embargo, estos cambios todavía no se han reflejado en los inventarios de los distribuidores locales, por lo que su efecto positivo se espera para el próximo año.
En cuanto a las ventas, la proyección inicial para 2025 era de 115,000 unidades, una cifra que no contemplaba el efecto arancelario debido a que, al inicio del año, se desconocía su duración y alcance. A pesar de este escenario, Ordeix considera que el desempeño del mercado ha sido sólido dentro del contexto de incertidumbre, con un cierre estimado entre 108,000 y 110,000 unidades.
“Este resultado dependerá en gran medida del comportamiento del segmento de flotas en diciembre, que ya mostró un desempeño positivo en noviembre. En comparación con los niveles prepandemia de 2019, el mercado se mantiene en volúmenes similares, lo que evidencia una capacidad de ajuste del sector ante un entorno económico complejo”, acotó.
Construcción
A juicio de Agustín Rojo Montilla, presidente de la Asociación de Constructores de Puerto Rico, en el sector de bienes raíces en Puerto Rico, el 2025 ha sido -en términos generales- un año de actividad sostenida, aunque no de crecimiento acelerado.
“La inversión en obra pública y privada se ha mantenido activa, apoyada principalmente por el flujo continuo de proyectos de reconstrucción. Esto se refleja en métricas como el Índice Coincidente de la Construcción, que apunta a un crecimiento moderado durante el año fiscal 2025, lo cual confirma un panorama de estabilidad en la actividad, aunque continúan retos importantes”, señaló Rojo.
Recalcó, que la industria sigue enfrentando dos frenos principales: el alto costo de construcción, tanto en materiales como en mano de obra, que aún no ha sido plenamente absorbido por el mercado y la permisología, que sigue impactando los tiempos, la previsibilidad y el ritmo de desarrollo de nuevas fases.
Mencionó, además, que existe demanda y el mercado continúa moviéndose, aunque con un mayor nivel de selectividad por parte de compradores e inversionistas. Además, destacó la necesidad urgente de vivienda asequible en Puerto Rico, un reto estructural que desde la industria continúan atendiendo y promoviendo activamente como parte esencial del desarrollo económico y social del País.
Agregó, que en Estados Unidos —y, por consiguiente, en Puerto Rico—, los principales factores macroeconómicos que han marcado el 2025 para el sector de bienes raíces y desarrollo incluyen: intereses y financiamiento.
“La Reserva Federal ha comenzado a moverse hacia una postura menos restrictiva, incluyendo una reducción en la tasa objetivo hacia finales de 2024, lo que ha mejorado el ánimo del mercado. Sin embargo, las tasas hipotecarias aún no han reflejado esa baja de forma contundente, por lo que continúan influyendo en la asequibilidad y en las decisiones de compra e inversión”, acotó.
Otros de los elementos mencionados por el ejecutivo que han afectado al sector son los aranceles y la política comercial, los cuales han tenido un impacto no solo en los costos de los materiales, sino también en la psicología del consumidor y del inversionista, afectando expectativas y decisiones, aun cuando la demanda estructural por vivienda y por espacios comerciales bien ubicados se mantiene.
Por su parte, la Asociación de Contratistas Generales sostuvo que la inversión en construcción aumentó durante el año, pero no al ritmo esperado, especialmente en el segmento de construcción pública y los proyectos de reconstrucción con fondos federales FEMA y Cbdg. La inversión pública habría mermado unos $300 millones durante los primeros 10 meses de 2025 versus 2024.
De enero a noviembre de 2025, las ventas de cemento aumentaron 6.7% versus el mismo periodo en 2024. Asimismo, de enero a septiembre de 2025, la industria creó 700 empleos nuevos. El valor de los proyectos de construcción —públicos y privados— en el año fiscal 2024 fue de más de $7,000 millones.
Entre los retos presentados por el sector, mencionaron el cambio de administración de gobierno, inflación de precios, y la burocracia (permisos y administración de proyectos).
Turismo
El CEO de Discover Puerto Rico, Jorge Pérez, mencionó que el 2025 comenzó con gran fortaleza y se consolida como el quinto año consecutivo en el que Puerto Rico supera las principales métricas de la industria turística, incluyendo la cantidad de visitantes, los ingresos por alojamientos y la recaudación de impuestos para el Gobierno, entre otros indicadores clave.
Asimismo, indicó que el año inició con un impulso significativo y, durante el verano, la histórica serie de conciertos de Bad Bunny generó la mayor visitación registrada en lo que tradicionalmente ha sido la temporada baja del turismo en Puerto Rico.
“En esencia, la Isla no experimentó una temporada baja en el 2025, gracias al efecto catalizador de estos eventos de clase mundial. Este desempeño cobra aún más relevancia en un contexto en el que destinos competidores enfrentan retos para atraer visitantes, la economía de Estados Unidos muestra señales de cautela y el flujo internacional de pasajeros presenta una moderación. Puerto Rico demostró resiliencia, capacidad de ejecución y una propuesta de valor diferenciada que continúa posicionándolo favorablemente en el escenario global”, sostuvo Pérez.
Manufactura
Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Industriales de Puerto Rico, Karen Mojica, sostuvo que el entorno económico actual ha estado marcado por una combinación de factores externos e internos que han comenzado a redefinir la competitividad de Puerto Rico como jurisdicción para hacer negocios, particularmente en el sector industrial.
En el ámbito positivo, Mojica resaltó que el 2025 ha confirmado el rol de la manufactura como principal motor económico de Puerto Rico, en un contexto global de reubicación de cadenas de suministro, un escenario geopolítico y comercial que abre una ventana estratégica para Puerto Rico por la imposición de aranceles a productos manufacturados fuera de territorio estadounidense.
Por otro lado, Mojica señaló que más allá de la llegada de nuevas inversiones, uno de los elementos más relevantes del panorama económico reciente ha sido el impulso de expansiones de operaciones ya establecidas en Puerto Rico, particularmente en el sector manufacturero y de servicios especializados.
Asimismo, acorde con Ella Woger-Nieves, la CEO de InvestPR, la Isla cierra 2025 con un desarrollo económico más sofisticado, impulsado por nuevas industrias, reshoring y expansión de empresas existentes.
“Se destacan pequeñas y medianas empresas en IA avanzada, defensa, biotecnología y manufactura especializada, elevando la innovación local. El reshoring fortalece a la Isla como plataforma estratégica de manufactura avanzada para EE.UU.”, señaló la ejecutiva.
Compañías globales como Eli Lilly y AstraZeneca anunciaron expansiones por más de $2,000 millones y 4,000 empleos. A ello se suma que en 2025, llegaron 504 nuevos negocios, $476 millones en inversión y 3,186 empleos nuevos, con salario promedio de $65,000.
“El crecimiento es impulsado por talento local y puertorriqueños que regresan, consolidando una economía diversa, resiliente e innovadora”, resaltó.
Gasolina
Por su parte, el presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina, Luis Gueits, comentó que en 2025 hubo cambios en dos grandes naciones productoras de petróleo en guerra y se rumora que ambas se estabilizaron, por lo que, a su juicio, el que se pudieran estabilizar políticamente fue beneficioso y positivo para el mercado del petróleo, para Puerto Rico y el mercado global.
Del mismo modo, relató que existían presiones grandes en el mercado automotriz las cuales el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ayudó a subsanar.
“Eso entiendo que también va a trabajar a favor del mercado de petróleo en Estados Unidos, sino también en el mercado industrial, porque se ha visto que ha habido mucho problema para alcanzar ciertas metas”, comentó Gueits.
Banca
Durante el año, se observó una inflación más contenida y una política monetaria en proceso de normalización, luego de los ajustes implementados por la Reserva Federal (Fed) que recortó la tasa de interés de referencia tres veces durante el año, dejando el rango objetivo de 3.50% y 3.75% tras la última reducción en diciembre de 2025.
“Este escenario permitió una mejor planificación financiera tanto para los hogares como para el sector empresarial, y sentó bases más estables para la toma de decisiones económicas”, expresó Zoimé Álvarez Rubio, presidenta de la Asociación de Bancos de Puerto Rico (ABPR).
Sostuvo, además, que, en este contexto, la industria bancaria en Puerto Rico mantuvo un desempeño sólido.
También destacó que los niveles de morosidad en los préstamos, particularmente en el mercado hipotecario, continuaron disminuyendo y alcanzaron sus niveles más bajos en cerca de dos décadas. Sin embargo, aumentó en el tercer trimestre de este año hasta 1.96%, la tasa más alta desde el 2023, según los datos de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés).
De igual forma, las ejecuciones de hipotecas siguieron reduciéndose de manera significativa, con solo 396 préstamos hipotecarios por retrasos en los pagos, un descenso de 65.7% cuando se compara con el mismo periodo del año pasado según datos de la Oficina de la Comisionada de Instituciones Financieras (OCIF).
“Concluimos el año con la descontinuación del ‘penny’, una medida que marcará un paso adicional en la modernización del sistema de pagos y en la adaptación a nuevas dinámicas en el manejo del efectivo”, añadió Álvarez Rubio.
Seguros
Aunque las empresas aseguradoras aún no han realizado un ejercicio formal de cierre del año, Iraelia Pernas, la directora ejecutiva de la Asociación de Compañías de Seguros de Puerto Rico (Acodese) anticipó que el 2025 concluirá como un año de contrastes para la industria.
“En el sector de propiedad y contingencia, los aseguradores lograron manejar sus exposiciones de manera controlada. Los aseguradores mantuvieron su capacidad para cubrir riesgos catastróficos, aunque con incrementos moderados en precios y límites más estrictos. No obstante, al mes de septiembre de 2025 el crecimiento del mercado mostraba señales de desaceleración”, mencionó Pernas.
En términos generales, el sector mostró un crecimiento moderado, con aumentos leves en la mayoría de los renglones y reducciones, dado a la menor venta de vehículos, la caída en las hipotecas y a una economía con bajo crecimiento.
Mientras el sector de seguros de salud culminó sin mayores avances en las asignaciones federales para los programas de salud en la Isla, lo que continúa generando presión sobre los servicios médicos disponibles para los asegurados.
Por otro lado, el costo de los medicamentos especializados y el renglón de farmacia en general continúa influyendo sobre el costo de las primas de los planes médicos.
“Así también, el aumento en condiciones crónicas y utilización de servicios, en una población mayormente envejecida, ha limitado la capacidad de los aseguradores para contener gastos sin realizar ajustes en primas o beneficios”, explicó la ejecutiva.
En contraste, el sector de vida, incapacidad y anualidades cierra el año con buenos resultados y una demanda por productos de protección financiera.
“En su conjunto, el 2025 se consolida como un año de desempeño estable para la industria, aunque marcado por desafíos estructurales que requieren atención en el 2026”, indicó.
Alimentos
“El año 2025 fue un año difícil, por diferentes razones, pero particularmente por el tema de la incertidumbre del efecto de los aranceles y los cambios en el gobierno federal”, dijo Manuel Reyes, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA).
Durante 2025, los alimentos registraron aumentos entre 2.8% y 3.6%, lo que refleja un crecimiento sostenido pero controlado en el costo de los alimentos a lo largo del año, según el índice de precios del consumidor (IPC).
Por otro lado, la gobernadora vetó el proyecto que buscaba congelar el impuesto al inventario por cinco años, mientras se encontraba un sustituto del impuesto que genera unos $314 millones.
“Esperamos que finalmente se logre eliminar y entendemos que hay muchas oportunidades”, puntualizó Reyes.
FUENTE: El Vocero


