El superintendente Joseph González busca acelerar el reclutamiento de agentes para cerrar la brecha de cientos por las bajas registradas el año pasado
La Policía de Puerto Rico se prepara para solicitar un aumento de presupuesto para el nuevo año fiscal, que lo colocaría cerca de los $1,000 millones, y sería su primer plan de gastos desde que saliera de la estructura del Departamento de Seguridad Pública (DSP).
Este año fiscal, que culmina el 30 de junio, la Policía, al mando del superintendente Joseph González, opera con un presupuesto de $860 millones.
“Ahora, con la separación del DSP, nos toca un presupuesto de casi un ‘billón’ de dólares ($1,000 millones). Vamos a ver qué nos asignan este año, pero va entre $800 (millones), $900 millones”, sostuvo González.
“Estamos pidiendo fondos adicionales para mejor equipo, más patrullas, más reclutamiento y más tecnología”, indicó el jefe policiaco, sin dar mayores detalles ni adelantar la cantidad específica que solicitará.
Aunque no pudo asegurarlo, González se mostró esperanzado en que recibirá el visto bueno para el aumento.
“Sé que el ambiente es favorable”, apuntó. “Sé que para correr nuestra isla, si no estamos seguros, no podemos funcionar”.
“Creo que el ambiente en la isla” es “para asegurar que la Policía tenga los recursos necesarios”, añadió.
Aseguró que la petición de fondos adicionales no responde directamente a costos derivados de la separación del DSP, sombrilla bajo la cual estuvo desde 2019 hasta julio pasado.
Aunque dijo que la transición sí ha tenido un costo de entre $5 millones y $6 millones. Negó que se trate de un monto cercano a los $40 millones, como se comentó.
“No es cierto. Cuando hablamos de esos $40 millones, es, literalmente, una transferencia de dinero de una cuenta a la otra”, argumentó González, al recalcar que esa cantidad obedeció al regreso de empleados civiles transferidos del DSP a la Policía, y “la nómina regresa con ellos”.
Originalmente, el proyecto del DSP prometía generar ahorros debido a que compartirían personal administrativo, para evitar redundancia, pero González entiende que el problema no era ese objetivo, sino “de la forma que se ejecutó”.
“(Querían) crear este mecanismo para ser más eficientes. Pero la mayoría de los empleados que se llevaron eran de la Policía. Entonces, dejaron ese vacío aquí en la Policía... Las personas que estaban haciendo el trabajo aquí, entonces estaban haciendo el trabajo para todos los negociados”, subrayó González, quien antes dirigía el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Puerto Rico.
“Era como desvestir un santo para vestir otro”, comentó.
Mientras, aseguró que, al cabo de este año fiscal, espera haber logrado ahorros, de $130 millones a $100 millones, en horas extras.
“Eso, siendo más eficiente, teniendo esa visibilidad (tras la salida del DSP), entendiendo las prioridades, dónde están y dónde no están”, apuntó.
El reto del reclutamiento
Una de las prioridades urgentes de la Policía es aumentar el reclutamiento de agentes para enfrentar la brecha con las bajas experimentadas los pasados años. En 2025, de acuerdo con la agencia, se “desvincularon” de la Uniformada 942 personas, mientras entraron 420. Actualmente, la plantilla de personal activo es de 10,889 oficiales de rango y 836 empleados civiles.
González detalló que la mayoría de las bajas se debieron a personas que se retiraron bajo la Ley 70-2010.
“En 2015, 2016, 2017, 2018, no se reclutó ni un solo policía. No se nombró un cadete en esos años. Eso tiene un impacto en lo que estamos viviendo hoy”, expuso.
Sin embargo, mencionó con optimismo que, en la actualidad, hay 550 cadetes entre la Academia de la Policía, en Gurabo, y el Cuartel General, en Hato Rey.
“Seguimos nombrando todos los días. Y lo que estamos haciendo, tan pronto que terminen su estudio, su academia, no estamos esperando para hacer una (ceremonia de) graduación”, detalló. “Los estamos certificando y enviando a la calle”.
También resaltó que han eliminado “tapones” en trámites que dilataban el proceso de reclutamiento, incluyendo la investigación sobre el trasfondo de los candidatos y los exámenes de polígrafo.
Indicó también que, con el retorno de la Oficina de Seguridad y Protección del DSP a la Policía, están acelerando el trámite, mientras que han certificado poligrafistas para hacer entre 30 y 40 exámenes al día.
“Antes, uno solicitaba para la Policía y te llamaban un año, dos años después. Y ya esa persona tenía un trabajo, tenía una vida, ‘they moved on’ (se habían movido en otra dirección). Ahora, con eso solamente, y otro ajustes que estamos haciendo, el proceso de reclutamiento es de tres meses para entrar”, resaltó el superintendente.
Según González, en algún momento, llegaron a tener a cerca de 2,000 personas que expresaron interés en ingresar a la Uniformada.
Pero reconoció que necesitan obtener la aprobación de aumentos salariales, nuevas escalas salariales y otros incentivos pendientes, así como el retiro exigido por los gremios policiacos.
“El retiro es otro reto. Ahora con el reglamento de las tragamonedas, eso va a ayudar algo, pero hay otro, y en ese sentido, sí hay mucho interés en la Legislatura para trabajar ese asunto”, afirmó.
FUENTE: El Nuevo Día


